Esta es la historia de una VW T1 de 1955 abandonada en un bosque remoto de los Alpes franceses durante más de 40 años.
Rescatar y restaurar un coche clásico no es tarea facil, mucho mas si como esta furgoneta VW Transporter T1 de 1955 ha estado abandonada en un bosque durante 40 años. Aquí os mostramos el vídeo de la ‘resurrección’ y las fases más difíciles del proceso.
El coche no presentaba precisamente un estado óptimo de conservación, ya que el paso del tiempo y los rigores meteorológicos habían hecho profunda mella en él. Estaba cubierto por planchas de metal, telarañas y también por las hojas de los árboles de alrededor. Según cuenta el protagonista, un incendio había destruido su motor muchos años antes y fue utilizado, posteriormente, como una cabaña. Sin pensárselo, compró el coche a su dueño original –tarea nada fácil– y luego, con un grupo de amigos, empezó la restauración.
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Lo primero que hicieron fue sustituir las ruedas por otras nuevas para poder extraer al vehículo de entre los dos árboles bajo cuyas ramas había sido cobijado. Le cambiaron el depósito de combustible, los cables de la dirección y el sistema de frenos. También sustituyeron el motor, cuyos cilindros se habían solidificado por el óxido, por otro de otra furgoneta antigua también Volkswagen pero cuyo funcionamiento no había sido comprobado. Esa misma noche, la furgoneta arrancó y tras algunos detalles finales, al día siguiente ya estaba circulando despacio por el suelo del bosque camino a su resurrección.
Sus libertadores tuvieron que empujarla en ciertos tramos y hasta cortar un árbol caído para facilitarle la salida.
Todos los miembros que participaron en la restauración de la furgoneta quisieron conducirla durante un tramo de aquel bosque hacia su libertad. Durante varios kilómetros tuvieron que conducirla atravesando todo tipo de badenes, barro y pendientes, con mucha precaución para tratar de que nada fallara y la aventura finalizara en desastre. Pero al final la furgoneta pudo enfilar la carretera sin contratiempos hacia su restauración y una segunda vida, esta vez en el asfalto.
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